Nunca habrá suficiente música en el mundo. Entrevista a Juan Belmonte

Músico 2.0, el blog para el músico del siglo XXI, se encuentra en su cuarto mes de vida. Para esta ocasión, he decidido ofrecerte una entrevista. Mi idea es entrevistar de vez en cuando a personas que trabajan en la industria musical: músicos, compositores, productores, mánagers, promotores, entre otras figuras del sector, para que nos ofrezcan su punto de vista respecto a diferentes cuestiones relacionadas con el mundo de la música.

Para esta primera entrevista me apetecía contar con Juan Belmonte, un músico, compositor y productor al que conocí a través de su canal de YouTube. A continuación, puedes conocerle un poco más y saber que piensa sobre algunos temas que seguramente serán de tu interés. Sin más preámbulos, te dejo con Juan.

Fotografía: Martín Cortés (www.martincortes.net)

¡Hola Juan! Es un placer contar contigo para la primera entrevista de Músico 2.0. ¿Puedes hablarnos un poco sobre ti y contarnos a qué te dedicas?

¡Hola! Pues soy productor musical, músico y compositor, entre otras cosas, pues soy muy inquieto y desde siempre he intentado aprender el máximo posible de todo lo relacionado con la música y lo que le rodea. También soy ingeniero de sonido, diseñador gráfico, he trabajado como locutor y realizador de radio, realizador de cine y vídeo, fotografía, sé de maquillaje, peluquería e incluso he tenido que diseñar algún que otro vestido. 🙂

A parte de todo eso escribo novelas (aunque todavía no me decido a publicar, soy muy perfeccionista y le tengo mucho respeto al oficio), he trabajado como director de marketing y creatividad, he diseñado tiendas de comercio electrónico, y un sinfín de cosas más. Pero ante todo me considero músico, esa es mi vocación. Actualmente estoy centrado en dirigir mi compañía discográfica y editorial, en escribir, producir y remezclar, y también ayudo como consultor en diversas áreas de la industria de la música a particulares y empresas.

¿Qué fue lo que te motivó a introducirte en el mundo de la música?

Pura vocación. Dicen de mi que antes de hablar ya pedía un piano. Es algo que siempre me arrastró poderosamente, pero que no fue fácil. Cuando era niño vivía en un pueblo muy pequeño y las circunstancias complicaban que pudieras estudiar música. Empecé a estudiar solfeo con seis años con el director de la banda municipal pero el señor era muy mayor y falleció justo cuando íbamos a empezar con el piano.

Ante la imposibilidad de asistir a un conservatorio mis ilusiones se truncaron y a los 15 años retomé la música, pero como DJ, primero en radio y pubs, y después en discotecas. Seis años después dejé las dos cosas y me fui a Barcelona a trabajar de aprendiz a un estudio de doblaje. Yo quería hacer música, y mezclar mis propias canciones, conseguir mi sonido, y trabajar en un estudio me permitió estudiar por las noches música mientras aprendía todo lo relativo al sonido durante el día.

Cuatro años después, profesora de piano de por medio, decidí dar el salto y abrí mi primer estudio en Valencia. Allí empecé a producir a grupos y solistas locales de dance y tecno y a trabajar en mis primeras producciones. Lo que hice llamó la atención, empezó a gustar y una cosa llamó a la otra. Nunca fue fácil (ni lo es ahora), pero es lo que hay, cuando uno lleva esto en la sangre no hay manera de huir.

Cuéntanos. ¿Qué has aprendido a lo largo de los años en tus labores como productor y compositor junto a otros artistas?

De todo. No ha habido artista o productor de quien no aprendiese algo. Vivo en un constante proceso de descubrimiento. Cuando comencé lo pasé mal, pues muchas ideas que tenía preconcebidas se me fueron al traste. La poca mitomanía que tenía desapareció. Aprendí pronto que si uno quiere resguardar su creatividad no debe perder nunca de vista la realidad y tener los pies en el suelo.

Te encuentras con personas de todo tipo, como en cualquier otro trabajo, y terminas aprendiendo a moverte y respetar todo lo que ves, te guste o no. También aprendí con el tiempo que no hay reglas, que lo que cuenta es el talento y la creatividad, que es bueno conocer la técnica, pero que nunca debe convertirse en un obstáculo para conseguir la mejor versión posible de esa canción que tengas en tu cabeza.

Hay que saber adaptarse, en todos los campos, evolucionar, y tener fe en uno mismo, en la visión que uno tenga. Un productor no deja de ser alguien a quien se le encomienda la labor de dirigir, de tomar las decisiones que marcarán el futuro de una canción, o de una carrera.

Es una gran responsabilidad, algo que uno debe tomarse muy en serio. También he aprendido que el éxito es algo intangible, que cuando llega ni lo notas y cuando se va solo duele en el orgullo. Por lo tanto no hay que enfocarse en ello como un objetivo, sino como una consecuencia.

Tienes un canal de YouTube en el que das consejos a artistas y productores para que progresen en su carrera musical. ¿Con qué objetivo decides crear esta serie de vídeos?

Comencé con los vídeos porque recibo constantemente consultas de artistas o productores de todo tipo que buscan respuestas a preguntas que normalmente nadie en la industria se detiene a (o quiere) responder. Consagrados o noveles. Decidí grabarlos y superar mi pudor inicial porque me parece necesario que quienes se quieren dedicar a esta profesión sepan donde se meten y aprendan a manejarse con conocimiento de causa.

Hay mucho material (y muy bueno) en inglés, pero no tanto en castellano, y me entristece hablar con gente que se frustra porque no consigue resultados. La mayoría de las veces eso sucede porque no conocen los fundamentos de la industria musical, y se meten en atolladeros de los que difícilmente nadie que no sepa como funcionan las cosas les podrían sacar.

En los vídeos hablo mucho del sentido común, y lo subrayo porque yo mismo cuando comenzaba dejé muchas veces que el corazón mandase sobre la cabeza en decisiones de gestión, y tardé tiempo y muchos disgustos en aprender a separar las cosas. Una cosa es la música, y otra el negocio, o la técnica.

Y es crucial entender que si uno quiere vivir de la música, hay una parte de trabajo de gestión muy importante que se debe hacer bien, o al menos conocer lo suficientemente bien para poder delegar en su momento y que no te tomen el pelo. Hay que estudiar mucho, dominar conceptos básicos, y a partir de ahí no dejar de aprender.

Si con mis vídeos consigo que alguien alcance sus objetivos y no caiga en trampas comunes, fantástico, nunca habrá suficiente música en el mundo.

¿Crees que es posible que un artista emergente triunfe en el panorama de la música actual? ¿Qué piensas que es necesario para lograrlo?

Creo que todo es posible si uno se lo propone y pone toda la carne en el asador. Cierto es que todo es muy complicado en España en estos momentos, más en cualquier aspecto cultural, pero como pasa en muchas otras profesiones, lo que cuenta es el esfuerzo y el talento. Hay que hacer muchos sacrificios, trabajar muchísimas horas y tener un ánimo a prueba de bombas.

Por eso hay muchos grandes artistas con egos descomunales, es la única forma que encontraron de protegerse ante la adversidad, ante todos aquellos que les dijeron que era imposible, que se dedicasen a otra cosa. El momento actual tiene sus cosas buenas y malas, como cualquier otro momento.

Por un lado existe la inmediatez, pues cualquiera puede subir sus canciones a un agregador y listo, ya tiene disco en el mercado, pero por otro lado eso es una trampa, pues satura al público y no basta. Solo tienes que revisar las listas de ventas para comprobar que muy pocas de esas “estrellas solitarias” llegan a tener una mínima relevancia.

Lo que necesita un artista es construir una audiencia, un público que le compre sus canciones, que las escuche en streaming, que sea activo y corra la voz. Me encuentro con muchos artistas noveles que no entienden este concepto tan básico ¿si no consigues que ni tus propios amigos compren tus canciones, cómo esperas que lleguen al gran público?

Por eso en el vídeo en el que hablo de cómo rentabilizar el trabajo musical hago hincapié en no caer en la trampa de la inmediatez. Necesitas un mínimo de apoyos, un sello discográfico que entienda tu música y que la sepa vender. Pero claro, para conseguirlo debes pasar un escrutinio, otra persona deberá decidir si eso se puede publicar o no, y eso no gusta hoy en día.

Creo que es por culpa de los talent shows. Se ha creado la ilusión de que cualquiera puede ser artista simplemente por tener una buena voz o un buen físico, y eso no es suficiente, hace falta una buena canción, una buena producción, y ante todo, hace falta talento, porque sin él no habrá manera de que esa carrera tenga continuidad.

Y además existe ese componente incontrolable, esa pizca de suerte que hace que a veces triunfe el que menos esperas, simplemente porque estaba en el momento y lugar apropiado cuando hizo falta. En definitiva, lo que hace falta es perseverancia, sacrificio, trabajo duro, talento y una pizca de suerte.

Si a eso le añades una buena canción, ya tienes la mitad del camino hecho. Porque lo importante no es triunfar con una canción o un álbum, lo que cuenta es como superar eso con tu siguiente trabajo.

¿Cómo ha cambiado el mundo de la música desde tus inicios hasta el día de hoy? ¿Cuáles son tus perspectivas de futuro en el sector?

Ha cambiado mucho. Para que te hagas una idea, cuando yo comencé a pasear mis demos y publicar mis primeras cosas, en la industria musical de aquí había creo que más de cuatro mil personas trabajando en todas sus áreas, e innumerables compañías y sellos. Actualmente no quedan más de trescientas o cuatrocientas personas, y eso tirando alto.

El público le perdió el respeto a la música, al valor de nuestro trabajo. A partir del 2001 todo empezó a ir cuesta abajo sin frenos. Hasta 2005 en mi caso en particular hubo varios CD singles que todavía superaron las 30.000 copias, ahora ya es raro encontrarte con uno en las pocas tiendas de discos que quedan abiertas.

Lo digital lo revolucionó todo, y dejó a la industria “en bragas”, pues no supieron ver el potencial que tenía y se negociaron unos porcentajes absurdamente bajos sobre el precio de venta con los grandes servidores de contenidos. Eso ha hecho que hoy en día sea muy complicado ganar dinero vendiendo en tiendas digitales, pues tienes que vender diez o quince veces más que antes para conseguir un beneficio que raramente será similar.

Ante esto muchos objetan que esto beneficia al consumidor, mi respuesta es sencilla: si a cualquier otra profesión se le hubiese impuesto la rebaja de margen de beneficio que se le ha impuesto a la industria musical hubiese ardido Roma. Ya antes con los CD’s era tremendo descubrir desde dentro el poco porcentaje que recibían productores y artistas (algo que la gente de la calle no sabe, pues no resulta morboso para los medios de comunicación), pero lo de ahora no tiene nombre.

Es complicado, hay que vender muchísimo para que resulte rentable dedicarse a esto. Y encima no puedes hablar de estas cosas porque la gente inmediatamente te coge manía. Es algo que siempre me ha llamado mucho la atención respecto al marketing musical, el público solo quiere que les entretengas, a la mínima señal de drama, adiós carrera.

Otro tema importante son los medios de comunicación. No hay programas de música en TV que den la oportunidad de presentar sus novedades a los sellos ni sus canciones a los nuevos artistas. Solo quedan realitys o talent shows a los que o bien es difícil acceder, o que terminan dañando más que beneficiando la imagen del artista. Es una pena que con el talento que tenemos aquí, los ejecutivos de los grandes medios sigan empeñados en que hagamos karaoke.

De todas formas, esta misma globalización que ha traído Internet favorece algo que supieron entender perfectamente los nuevos grandes servidores de contenido digital: tu audiencia no tiene porqué estar en tu propio país, ni cerca de ti. Tu música puede gustar en cualquier parte del mundo y eso es fantástico.

Ya no hay que esperar como pasaba antes a que se licenciase país por país tu trabajo, ahora puedes lanzar una canción en todo el mundo a la vez y eso multiplica tus posibilidades. Yo particularmente prefiero pensar que vivimos en un momento positivo, de cambio y oportunidades, hay que adaptarse a esta nueva realidad, algo que la industria tradicional se resiste a admitir, y trabajar teniendo en mente las posibilidades de todos estos nuevos recursos.

¿Qué le dirías a una persona que quiere iniciarse en la música?

Le diría que, para empezar, dependiendo lo que quiera hacer, se viese mis vídeos dando consejos para artistas y productores, pues le evitarán quebraderos de cabeza. Después le reiteraría varios consejos básicos: aprende a tocar un instrumento, no dejes de estudiar, investigar y perfeccionarte en tu campo, trabájate por dentro, y piensa en ti como dos personas, la real, y el “personaje”.

Si quieres estar de cara al público, que este te apoye, que se entusiasme con tu trabajo, y lo compre, debes transmitir algo, establecer una comunicación con ellos. Si haces música para ti mismo/a, mejor sigue haciéndolo sin meterte en este atolladero, pues nunca debes olvidar de que si uno se dedica a la música como profesión, no deja de ser como cualquier otro trabajo: debe resultar rentable, y para eso necesitas vender.

Le diría también que busque trabajar en equipo, apoyarse en otros que compartan sus intereses o su viaje, y que como pasa en todas las relaciones que uno tiene en la vida, aprenda a vivir los buenos y los malos momentos con ellos, sacando lo positivo y siempre enfocándose en el objetivo final, en extraer de cada experiencia lo que le ayude a crecer.

Muchas gracias Juan por tu colaboración, ha sido un placer. ¿Algo más que quieras añadir?

Gracias a ti por contar conmigo. 🙂 Simplemente que si tenéis cualquier consulta no dudéis en escribirme o comentar cualquiera de los vídeos en nuestro canal de YouTube y que estaré encantado de poder echar un cable a quien lo necesite. Puede que algunas veces me tome mi tiempo, pero es lo que tiene la producción, cuando trabajas en algo debes tener toda tu atención sobre ello. ¡Saludos!


Puedes encontrar a Juan Belmonte en su página web, en Facebook, Twitter y Google +. También puedes echarle un vistazo a su discografía. Espero que hayas disfrutado de la entrevista. ¿Qué tal si dejas un comentario contándome que te ha parecido? 😉

Deja un comentario